lunes, 1 de septiembre de 2014

Por qué aseveramos que Jesús es el Mesías

UN SALVADOR PARA EL MUNDO


La venida del Mesías, el Salvador del mundo ungido por Dios, forma parte de un plan que empezó a gestarse desde los orígenes de la creación. Las primeras revelaciones aparecen en las Escrituras en el Génesis. Moisés lo mencionó en cada uno de los libros del Pentateuco, y posteriormente todos los profetas hablaron de  Él.

Los antiguos judíos pensaban que el Mesías sería un guerrero, alguien que los liberaría de la opresión bajo la cual sus enemigos los tenían sometidos. En la época en que Jesús cumplía su ministerio, pensaron que él los liberaría del poderío del Imperio romano, y hubo movimientos revolucionarios que quisieron utilizar su influencia sobre la gente con ese fin. Sin embargo, no repararon en que el Mesías sería un Príncipe de Paz

La liberación a la que hacen referencia las Escrituras, es la liberación de la esclavitud del pecado y la muerte. 

Cuando Dios creó el mundo, todo era perfecto. En el Paraíso original no existía el dolor, las enfermedades, ni la muerte. Sin embargo, Satanás se encargó de introducir la maldad, haciendo caer en tentación a Adán y Eva, quienes al obedecerle, rechazaron el plan de Dios, y cayeron en maldición, separándose del Creador a partir de entonces, porque Dios es perfecto y sólo puede tener contacto con lo santo. Por causa del pecado cometido, ahora la muerte había pasado a toda la humanidad, pues la simiente de Adán, el primer hombre del cual descendemos todos, se había corrompido. Por eso, Adán y Eva fueron expulsados del Jardín de Edén. A partir de ese momento, se empezó a preparar el camino para que el Salvador enviado por Dios reparara lo que se había  deteriorado.



EL PLAN DE SALVACIÓN


Todos estabamos condenados a la muerte; era el castigo por nuestros pecados. Pero el plan de Dios contemplaba que, era más conveniente que muriera un sólo hombre, y no que toda la humanidad fuera destruida. Por eso envió a Su Único Hijo para esta tarea, porque era necesario que el sustituto, que recibiría el castigo en lugar de toda la humanidad, fuera un hombre perfecto, y ese rol sólo podía ser cumplido por el Verbo de Dios hecho hombre.

Mas Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades
El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, y por sus heridas hemos sido sanados.
Is 53:5 LBLA
(El Libro de Isaías fue escrito aproximadamente 700 años a.C)

Antes de ser ofrecido como propiciación por los pecados, -(simulado por el cordero sin manchas que se sacrificaba según la ley para limpiar los pecados del pueblo)-, el papel del Hijo del Hombre, como se denominaba a Jesús, era el de rescatar a las ovejas perdidas del pueblo de Israel, esto es, al pueblo judío que se había alejado de su Creador. Luego de recuperado para Dios a sus primeros hijos, el reino sería extendido al resto de las naciones, - los gentiles -, quienes también serían adoptados como hijos, con los mismos privilegios que los primeros, no existiendo diferencia entre unos y otros.

Una vez sacrificado el corderoes decir, Jesús, éste descendería al infierno cargando nuestros pecados, y allí quebrantaría el poder del diablo. Luego de tres días, el poder de Dios lo resucitaría para llevarlo al cielo, y allí darle dominio, gloria y reino eternos. Desde allí Cristo enviaría Su Espíritu para que habitara en cada persona que creyera en este milagro, y de ese modo, constituir millones de hijos para Dios.

Este plan fue descrito, pero en forma velada, en todas las Escrituras. Nunca fue explícito. Dice la Biblia: esta sabiduría... "Ninguno de los gobernantes de este mundo la entendió, porque de haberla entendido no habrían crucificado al Señor de la gloria" (1 Co 2:7-10 NVI), y el misterio que se protegía es que Cristo, al limpiarnos de pecado, nos hacía santos, y ahora su Espíritu  podía vivir en nosotros (Col 1:27), los que lo hemos hecho nuestro Señor, y eso, además de garantizarnos la salvación, fue la derrota del diablo, porque ahora el Espíritu de Dios no está en un solo hombre, que era Jesús, sino en cada uno de nosotros los cristianos renacidos


"... los que habitan en Jerusalén y sus gobernantes
sin reconocerle a Él ni las palabras de los profetas que se leen todos los días de reposo, cumplieron estas escrituras, condenándole". 
(Hch 13:27 LBLA)


Por eso sabemos que hay poder en nosotros para derrotar al diablo: cada uno de los renacidos en espíritu, somos templo del Dios vivo.

PROFECIAS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO


Cuando los Judíos perseguían a Jesús, Él les dijo:

"Examináis las Escrituras porque vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí"...  "Porque si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él"...(Jn 5:39, 46 LBLA)

 »No piensen que he venido a anular la ley o los profetas
no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento.
Mateo 5:17 (NVI)

A continuación citaré algunas Escrituras que hablan del Mesías; no todas, porque cada libro del Antiguo Testamento tiene menciones del Ungido de Dios, y sería muy extenso replicar cada una:


  • Primera revelación del Plan de Salvación, la da Dios al condenar a la serpiente que tentó a Eva:

"Pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y la de ella; su simiente (Jesús) te aplastará la cabezapero tú le morderás el talón".»
Gn 3:15 (NVI)


  • El cordero pascual, que es la décima plaga enviada por Dios a Egipto, símboliza el Plan que, más de mil años después, fue concretado por el Mesías de Dios: (el cordero es Jesús; su sangre limpia de pecado; la casa es cada persona que cree, y a la cual la muerte ya no puede tocar; Egipto es el mundo; la esclavitud - ilustrada por la esclavitud de Israel en Egipto-, es la esclavitud del pecado. En el calvario, sólo a Jesús no le quebraron las piernas):

...cada familia deberá seleccionar un cordero o un cabrito para hacer un sacrificio, (...) El animal seleccionado deberá ser un macho de oveja o de cabra, de un año y que no tenga ningún defecto (...) Después tomarán parte de la sangre y la untarán en ambos lados y en la parte superior del marco de la puerta de la casa donde comen el animal.  (...)Cuando el Señor pase por el país para herir de muerte a los egipcios, verá la sangre en el dintel y en los postes de la puerta, y pasará de largo por esa casa. No permitirá el Señor que el ángel exterminador entre en las casas de ustedes y los hiera.  (...) En cada casa se comerá un solo cordero de Pascua. No saquen nada de la carne fuera de la casa ni quiebren ninguno de los huesos. (...) Ese mismo día el Señor sacó de Egipto al pueblo de Israel como un ejército. 
(Ex 12:3, 5, 7, 23, 46, 51 NVI) (Más de 1300 años a.C)

  • El Ungido sería un hombre de Paz:

Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, 
la soberanía reposará sobre sus hombros
y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, 
Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Is 9:6 LBLA (más de 700 a.C.)

  • El Espíritu del Dios lo acompañaría durante su ministerio que se extendería no sólo al pueblo judío, sino al resto de la humanidad (ref. Mt 3:16)

He aquí mi Siervo, a quien yo sostengo, mi escogido, en quien mi alma se complace. He puesto mi Espíritu sobre Él; Él traerá justicia a las naciones.
Is 42:1 LBLA (más de 700 a.C.)

Y Él se afirmará y pastoreará su rebaño con el poder del SEÑOR, con la majestad del nombre del SEÑOR su Dios. Y permanecerán, porque en aquel tiempo Él será engrandecido hasta los confines de la tierra.
Miqueas 5:4,5 LBLA (aprox 700 a.C)


  • El Mesías procedería de la Tribu de Judá, así como lo hicieron el rey David y el rey Salomón:


El cetro no se apartará de Judá, ni la vara de gobernante de entre sus pies, 
hasta que venga Siloh, y a él sea dada la obediencia de los pueblos.
Gn 49:10 LBLA



...el Señor mismo les dará la señal. ¡Miren! ¡La virgen concebirá un niño! Dará a luz un hijo y lo llamarán Emanuel (que significa “Dios está con nosotros”).
Is 7:14 (NTV) (Más de 700 a.C.)

...de ti, Belén Efratapequeña entre los clanes de Judá, 
saldrá el que gobernará a Israel...
Miqueas 5:2 (NVI) (aprox. 700 años a.C)

  • Entraría a Jerusalén, entre la multitud que lo declara su rey, montado en un asno (ref: Mt 21:7-9):

Regocíjate sobremanera, hija de Sion. 
Da voces de júbilo, hija de Jerusalén. 
He aquí, tu rey viene a ti, justo y dotado de salvación, humilde, 
montado en un asno, en un pollino, hijo de asna.…
Zacarías 9:9  LBLA (aprox. 500 años a.C)


Por tanto, así dice el Señor DIOS: He aquí, 
pongo por fundamento en Sion una piedra
una piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada. 
El que crea en ella no será perturbado.
Is 28:16 LBLA (Más de 700 a.C.)

La piedra que desecharon los edificadores 
ha venido a ser la piedra principal del ángulo.
Sal 118:22 LBLA (Más de 700 a.C.)


  • Sería traicionado por 30 monedas de plata (Mt 26:15), las que serían después arrojadas en el templo (Mt 27:3-5)


... Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata
Y me dijo Jehová: Echalo al tesoro; 
!!hermoso precio con que me han apreciado! 
Y tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová al tesoro.
Za 11:12-13 (RVR1960) (Más de 500 a.C.)

  • Sería azotado, torturado, y sin embargo,  guardaría silencio:

Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.
Is 53:4-5,7 (RVR60) (más de 700 a.C.)

  • La pasión de Cristo fue relatada, por el rey David, con detalle, muchos siglos antes de que sucediera:

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
    ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?
(...) Todos los que me ven me escarnecen;
Estiran la boca, menean la cabeza, diciendo:
Se encomendó a Jehová; líbrele él;
Sálvele, puesto que en él se complacía.
(...) Me han rodeado muchos toros;
Fuertes toros de Basán me han cercado.
Abrieron sobre mí su boca
Como león rapaz y rugiente.
He sido derramado como aguas,
Y todos mis huesos se descoyuntaron;
Mi corazón fue como cera,
Derritiéndose en medio de mis entrañas.
Como un tiesto se secó mi vigor,
Y mi lengua se pegó a mi paladar,
Y me has puesto en el polvo de la muerte.
Porque perros me han rodeado;
Me ha cercado cuadrilla de malignos;
Horadaron mis manos y mis pies.
Contar puedo todos mis huesos;
Entre tanto, ellos me miran y me observan.
Repartieron entre sí mis vestidos,
Y sobre mi ropa echaron suertes.
Sal 22:1, 7-8, 12-18 (RVR1960) (aprox 800 años a.C)

  • Al Tercer día resucitaría:
Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará
y viviremos delante de él.
Oseas 6:2 (RVR1960) (más de 700 a.C.)

LAS PROFECIAS CUMPLIDAS:


Si bien es cierto, en algunos episodios durante el ministerio de Jesús, los evangelios relatan que Él hizo ciertas cosas "para que se cumpliera la Escritura...", como es el caso cuando ingresó a Jerusalén montado en una cría de asna, - (símbolo que tiene una explicación más profunda, que abordaré en otro análisis) -, esto tiene que ver con revelarse a sí mismo como el ungido enviado de Dios. Eran los signos que, además de los grandes milagros que protagonizó (dar vista a los ciegos, sanar gente con todo tipo de enfermedades, resucitar personas, etc.), debían confirmar quién era Él. Con todo, hay hechos que no dependieron en absoluto de su gestión, y fueron aconteciendo exactamente como la describieron los profetas. A saber: 

  • Provenía del linaje del rey David, de la tribu de Judá: (Ver Mt 1:6, 16; 2S 7:12-17Jr 23:5), y Nació en Belén (ref: Mi 5:2): José y María vivían en Nazaret, ciudad de Galilea, pero dado que en ese tiempo se dictaminó la realización de un censo, cada persona debía ser censada en la ciudad de origen de su tribu, que en el caso de José y María era la de Judá, y debieron ir hasta Belén, ciudad de David, y estando en ese lugar, María comenzó su trabajo de parto:


Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, 
a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén
por cuanto era de la casa y familia de David;
para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta.
Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento.
Y dio a luz a su hijo primogénito
Lucas 2:4-7 RVR60


Dijo (Juan Bautista): Yo soy la voz de uno que clama en el desierto
Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.
Juan 1:23(RVR1960)

Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo... 
(...) él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.
(Lc 3:16 RVR60)



¿Eres tú el Mesías a quien hemos esperado o debemos seguir buscando a otro? 
Jesús les dijo:Regresen a Juan y cuéntenle lo que han oído y visto: 
los ciegos ven, los cojos caminan bien, los leprosos son curados, los sordos oyen, los muertos resucitan, y a los pobres se les predica la Buena Noticia.
Mt 11:3-5 (NTV)

Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, 
un principal entre los judíos.
Este vino a Jesús de noche, y le dijo: 
Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; 
porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
Jn 3:1-2 (RVR1960)

Entonces les soltó a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, 
le entregó para ser crucificado.
Mt 27:26 (RVR1960)

  • Fue crucificado entre dos malhechores ("fue contado con los pecadores") (Ref:Is 53:8-9) :
Entonces crucificaron con él a dos ladrones
uno a la derecha, y otro a la izquierda.
Mt 27:38 (RVR1960)

  • Se repartieron sus vestiduras a la suerte (ref: Sal 22:18):
Cuando los soldados hubieron crucificado a Jesús, tomaron sus vestidos, e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo. Entonces dijeron entre sí: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será...
Jn 19:23-24 (RVR1960)

    • Le dieron  a beber vinagre (ref: Sal 69:21)

    ... como Jesús sabía que ya todo había terminado, y para que se cumpliera la Escritura, dijo: Tengo sed. Había allí una vasija llena de vinagre; así que empaparon una esponja en el vinagre, la pusieron en una caña y se la acercaron a la boca. Al probar Jesús el vinagre, dijo: Todo se ha cumplido
    Luego inclinó la cabeza y entregó el espíritu.
    Jn 19:28-30 (NVI)

    ...cuando se acercaron a Jesús y vieron que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante le brotó sangre y agua. El que lo vio ha dado testimonio de ello, y su testimonio es verídico. 
    Jn 19:33-35(NVI)


    Mientras se preguntaban qué habría pasado, 
    se les presentaron dos hombres con ropas resplandecientes. 
    Asustadas, se postraron sobre su rostro, pero ellos les dijeron:
    ¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive? 
    No está aquí; ¡ha resucitado! 
    Recuerden lo que les dijo cuando todavía estaba con ustedes en Galilea: 
    “El Hijo del hombre tiene que ser entregado en manos de hombres pecadores, 
    y ser crucificado, pero al tercer día resucitará.”
     Entonces ellas se acordaron de las palabras de Jesús.
    Lc 24:4-8 (NVI)


    CONCLUSIÓN


    Definitivamente, si comparamos lo anunciado por los Profetas (Antiguo Testamento) con los relatos de los testigos de la vida de Jesús (Nuevo Testamento), las Escrituras que anunciaban al Ungido de Dios, el Mesías (en hebreo), el Cristo (en griego), se cumplieron en Jesús.

    Cuando Jesús se apareció por primera vez a sus apóstoles luego de haber resucitado, les recordó lo que les había anunciado antes de ser aprehendido: 

    Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: 
    que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí 
    en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.

    Lc 24:44 (RVR1960)






    Finalmente, antes de ascender, les reiteró que enviaría el Espíritu Santo por medio del cual recibirían poder y autoridad para dar testimonio de la buena nueva:

    Durante los cuarenta días posteriores a su crucifixión, 
    Cristo se apareció varias veces a los apóstoles 
    y les demostró con muchas pruebas convincentes que él realmente estaba vivo
    Y les habló del reino de Dios.
    Una vez, mientras comía con ellos, les ordenó: 
    «No se vayan de Jerusalén hasta que el Padre les envíe el regalo que les prometió, 
    tal como les dije antes. Juan bautizaba con agua, 
    pero en unos cuantos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo».
    Hch 1:3-5(NTV)





    sábado, 5 de julio de 2014

    La Cruz, El Triunfo de Jesús

    LA CRUZ FUE EL MEDIO PARA VENCER A SATANÁS


    Existe la creencia de que la Cruz fue el símbolo de la derrota de Jesucristo. Nada más lejos de la verdad: la cruz fue utilizada por el Señor para derrotar al demonio, y a través de ella, obtener no sólo la gloria para Él, sino para todo el que en Él pone su fe.

    Es lamentable que haya movimientos religiosos que insisten en mostrar a un Jesús sufriente en la cruz, cuando lo que se debería exaltar es su gloriosa resurrección. El ministerio de Jesús no terminó en la cruz. Ése fue sólo el paso obligado para vencer la muerte, porque ¿cómo podría haber tomado sobre sí el castigo de la humanidad sin morir?¿Cómo podría haber expiado los pecados del hombre sin haber derramado su sangre?¿Cómo podría haber resucitado sin haber muerto?. 

    Al morir, derramar su sangre, y resucitar, Jesús abrió un camino que hasta entonces no existía, y que permite a todo el que cree en este milagro, acceder directamente al trono del Dios Altísimo.


    LA VARA DE MOISÉS



    En Éxodo 14:13-16, cuando el pueblo hebreo entró en pánico, al verse encerrado entre el Mar Rojo y el ejército egipcio, Moisés les dijo: "no tengan miedo, sólo quédense quietos y observen cómo el Señor los rescatará hoy. El Señor mismo peleará por ustedes. Sólo quédense quietos. Pero el Señor dijo ¿Por qué clamas a mí? Dile al pueblo que se ponga en marcha; toma tu vara  y extiende la mano sobre el mar y divide las aguas(*) para que los israelitas puedan pasar por en medio del mar..." (NVI).

    La vara es un símbolo de Jesús en la cruz. El mar se dividió cuando Moisés alzó la vara hacia el mar, lo que simboliza el milagro de Jesús en la cruz, que quitó el velo que impedía al hombre llegar hasta el lugar Santísimo, que es el cielo. El mar se abrió, y pudieron cruzar a salvo todos los israelitas, pues creyeron que Dios estaba con ellos.

    La decisión de cruzar hacia el otro lado es personal. Jesús ya abrió el camino, y todos están invitados a atravesar con Jesús hacia el cielo, pero es necesario manifestar la decisión, y reconocer que Cristo es el Señor, por eso Jehová instó al pueblo a ponerse en marcha; Él no los iba a llevar de la mano; Él les abrió el camino por medio de la vara, y marchar era algo que ellos debían hacer voluntariamente.

    La cruz no fue un hecho casual. El plan de Dios para la salvación de la humanidad siempre contempló que sería de ese modo, y hay señales de ello en todo el Antiguo Testamento. Incluso, la muerte de Jesús fue relatada con detalles, siglos antes de que se instaurara la crucifixión como método de tortura y muerte.

    SÍMBOLOS DE LA CRUZ EN EL ANTIGUO TESTAMENTO:


    Cuando Jesús hablaba a las autoridades judías, les reclamaba que se preocupaban tanto de cumplir las Escrituras, y no se daban cuenta de lo que Moisés habló de Él en la Ley. Aquí algunos ejemplos, además del señalado en el cruce del Mar Rojo (*), que aparecen en el Pentateuco (los cinco primeros libros de la Biblia, escritos por Moisés), que hacen referencia a Jesús en la cruz:


    La Vara de Aarón hace milagros ante faraón:


    Exodo 7: cuando Dios envió a Moisés a hablar con faraón para que éste liberara a Israel, le dijo que llevara su vara (símbolo de la cruz), para que Aarón, su hermano, hiciera milagros ante éste y así supiera que Jehová estaba con ellos. Primero, la vara se convierte en serpiente. En otra oportunidad, con la vara golpea el Nilo y sus aguas se convirtieron en sangre.

    Aguas del Río Mara:


    Éxodo 15:22-25: Al salir del Mar Rojo, los israelitas llegaron al Río Mara y quisieron beber de sus aguas, pero éstas eran amargas. Reclamaron y se quejaron contra Moisés que los había hecho salir de Egipto para que murieran en el desierto. Dios dijo a Moisés que echara al agua un árbol (símbolo de la cruz), y de esta manera las aguas se endulzaron y pudieron calmar la sed.

    Roca de Meriba:


    Exodo 17:1-7: Cuando el pueblo de Israel salió del desierto de Sin y llegó a Redifín, reclamaron a Moisés que tenían sed, y le exigían que les diera agua. Moisés habló con Dios, y éste le dijo que tomara la vara y con ella golpeara la roca que había en Horeb. Así lo hizo Moisés, tomó la vara (símbolo de la cruz), y con ella golpeó la roca (símbolo de Jesús) y comenzó a brotar agua de ésta, (el agua simboliza el Espíritu Santo), y todos los israelitas saciaron su sed.

    Guerra contra los Amalecitas:


    Exodo 17:8-16: Cuando los amalecitas salieron a atacar a Israel, el ejército hebreo comandado por Josué, les presentó batalla. La historia dice que los israelitas vencían, mientras Moisés mantenía los brazos en alto (señal de la cruz), pero cuando se cansaba y los comenzaba a bajar, los amalecitas ganaban. A fin de ganar, los acompañantes de Moisés, Aarón y Jur, tuvieron que ayudarlo, poniendo una roca (Jesús es la roca) para que se sentara, y le sostenían los brazos en alto, y así Josué derrotó a los amalecitas.

    Números 17:1-10: El pueblo de Israel comenzó a quejarse contra la autoridad de Aarón, el sumo sacerdote nombrado por Dios. Entonces, a fin de demostrar que Él lo había elegido, Jehová pidió que se nombrara un representante por cada tribu, es decir 12 personas, y que trajeran sus varas y escribieran sus nombres en ellas, y quedarían en la Tienda de Reunión por la noche. Al día siguiente, aquella que brotara, sería la de su elegido. La vara (símbolo de la cruz) que retoñó, dio flores y frutos fue la de Aarón.

    Números 21:4-9: Dios se enojó con Israel porque no paraban de quejarse en el desierto, camino a la tierra prometida. En castigo, les envió serpientes que los herían de muerte. El pueblo de Israel se arrepintió y pidió a Moisés que intercediera por ellos. Dios entonces le dijo a Moisés que hiciera una serpiente de bronce y la pusiera en un asta; todo aquél que fuera mordido y mirara hacia la serpiente, sobreviviría. La serpiente de bronce es también un símbolo de Jesús crucificado y resucitado. En Juan 3:14-16 NVI, Jesucristo lo confirma, diciendo que: "Como levantó Moisés la serpiente en el desierto, así también tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna. »Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna".


    CUIDADO CON LA IDOLATRÍA


    No es malo tener una cruz como un recordatorio del sacrificio de Jesús, pero no es bueno usarla como reemplazante del Señor, ni mucho menos, creer que necesitamos arrodillarnos ante ella para ser oídos en el cielo. La oración eficaz sólo necesita un corazón manso, dispuesto a abrirse para hablar con su Señor, y esperar en Él.


    "No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, 
    Ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; 
    Porque yo soy Jehová vuestro Dios
    (Lv 26:1).


    Conclusiones:


    Jesús no fue derrotado en la cruz. Él fue obediente al Padre, y se sometió al castigo por nosotros. Jesús es el Cordero pascual sin manchas, que fue sacrificado, y cuya sangre se usa para pintar los dinteles de nuestro ser, a fin de que la muerte deje de tener poder sobre los creyentes. Ya no hay condenación para los hijos de Dios, porque Jesús nos santificó en su muerte y resurrección.


    "Debido a que los hijos de Dios son seres humanos —hechos de carne y sangre— 
    El Hijo también se hizo de carne y sangre
    Pues solo como ser humano podía morir 
    Y solo mediante la muerte podía quebrantar el poder del diablo
    quien tenía el poder sobre la muerte. 
    Únicamente de esa manera el Hijo podía libertar a todos los que vivían esclavizados 
    Por temor a la muerte".
    (He 2:14-15 NTV)


    sábado, 21 de junio de 2014

    ¿Qué es el Ayuno?

    El Ayuno del Señor




    Hay un episodio en los evangelios, donde se relata la historia de un padre afligido, que pide ayuda a Jesús para que sane a su hijo quien sufre ataques terribles. Él lo trajo a los discípulos de Jesús, pero éstos no pudieron sanarlo.
    "Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora. Viniendo aparte, entonces, los discípulos a Jesús, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera? Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno"Mateo 17:18-21 (RVR1960)

    Jesús dice que, para expulsar ese tipo de demonio, es necesario orar y AYUNAR...  Nos llama la atención que el ayuno tenga tanta importancia cuando se trata de expulsar demonios, sin embargo, cuando vamos a las Escrituras, podemos ver que lo que conocemos como ayuno, tiene un significado mucho mayor que simplemente privarnos de los alimentos.

    Por boca del profeta Isaías, Dios nos dice cuál es el ayuno que Él demanda de los hijos. Tiene que ver con la renuncia, pero también con el amor al prójimo. Dice el Señor:

    "¿Acaso el ayuno que he escogido
        es solo un día para que el hombre se mortifique?
    ¿Y solo para que incline la cabeza como un junco,
        haga duelo y se cubra de ceniza?
    ¿A eso llaman ustedes día de ayuno
        y el día aceptable al Señor?

    El ayuno que he escogido,
        ¿no es más bien romper las cadenas de injusticia
        y desatar las correas del yugo,
    poner en libertad a los oprimidos
        y romper toda atadura?

    ¿No es acaso el ayuno compartir tu pan con el hambriento
        y dar refugio a los pobres sin techo,
    vestir al desnudo
        y no dejar de lado a tus semejantes?

    Si así procedes,
        tu luz despuntará como la aurora,
        y al instante llegará tu sanidad;
    tu justicia te abrirá el camino,
        y la gloria del Señor te seguirá.
    Llamarás, y el Señor responderá;
        pedirás ayuda, y él dirá: “¡Aquí estoy!”

    Si desechas el yugo de opresión,
        el dedo acusador y la lengua maliciosa,
    si te dedicas a ayudar a los hambrientos
        y a saciar la necesidad del desvalido,
    entonces brillará tu luz en las tinieblas,
        y como el mediodía será tu noche.

    El Señor te guiará siempre;
        te saciará en tierras resecas,
        y fortalecerá tus huesos.
    Serás como jardín bien regado, 
    como manantial cuyas aguas no se agotan."

    Isaías 58:5-11 (NVI)


    Algunos de los versículos citados, pueden interpretarse desde otra óptica, sin que su sentido literal se vea afectado: "compartir el pan con el hambriento" también significa "enseñar la Palabra de Dios" (evangelizar), lo mismo, para "dar refugio a los pobres sin techo", o "vestir al desnudo", pues cuando desconocemos la Palabra de Dios, efectivamente estamos desprotegidos, desnudos, porque el Espíritu de Dios no está con los que no han nacido de nuevo. "Poner en libertad a los oprimidos" y "romper toda atadura" es enseñar a otros que, por fe, podemos ser rescatados de la esclavitud de las tinieblas, para que tengamos una esperanza cierta, de una herencia preciosa, reservada para nosotros en los cielos, por medio de Cristo.

    Jesucristo nos dejó el mandato de que debemos llevar la buena de nueva a todo el mundo, de manera que muchos sean los que oigan la Palabra de Dios, para que puedan creer en el evangelio, y se arrepientan para salvación. El Señor dijo que es necesario volver a nacer para entrar al Reino de los cielos, y sólo somos regenerados cuando el Espíritu Santo viene a morar a nuestro corazón.


    Cuando Jesús inició su ministerio, citó las Escrituras, donde Isaías, inspirado por el Espíritu Santo, revela la misión del Mesías enviado por Dios. Pues bien, nosotros, como hijos de Dios, somos continuadores del ministerio de Jesús en la tierra. Él nos dio el ministerio de la reconciliación, que consiste en llevar las buenas nuevas que darán esperanza a los quebrantados de corazón; que liberarán a los cautivos del pecado y la culpa; que consolará a los que sufren; y que permitirá abrir los ojos a los ciegos espirituales para que conozcan la Verdad.


    "El Espíritu del Señor está sobre mí,

    Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
    Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
    A pregonar libertad a los cautivos,
    Y vista a los ciegos;
    A poner en libertad a los oprimidos;
    A predicar el año agradable del Señor". (...)
    "Y comenzó a decirles: 
    Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros".
    Lc 4:18-21 RVR 60

























    jueves, 19 de junio de 2014

    Teme a Dios. No Tengas Miedo de Dios

    "TEMER" EN LAS ESCRITURAS


    Según el Diccionario Everest de la Lengua Española, la palabra “Temor” significa: "Pasión del ánimo que incita a rehusar las cosas que se consideran dañinas o arriesgadas."

    Muchas veces vemos la expresión "No temas" en las Escrituras, queriendo decir con esto que no nos asustemos por lo que enfrentamos, sino que confiemos en que el Señor está a cargo, sin embargo, cuando leemos en la Biblia "Teme a Jehová", no está hablando de sentir miedo, o que debamos cuidarnos del Padre, porque nuestro Padre Santo sólo tiene pensamientos de paz, y no de mal para sus hijos, sino que está hablando de "OBEDIENCIA" a Jehová, de someterse a la Autoridad del Altísimo.

    Sabemos que la Biblia no necesita ser interpretada por los hombres, pues, si algún pasaje o versículo, o expresión no están claros, siempre hay un lugar, dentro de todos sus libros, en el cual se explica a sí misma. Para comprender el temor a Jehová, nos remitiremos a un versículo en particular, en uno de los proverbios de Salomón, en el cual usa la palabra "temer" para querer decir "someterse", "obedecer", "poner por obra", o "cumplir":


    "El que menosprecia el precepto perecerá por ello;
    Mas el que teme el mandamiento será recompensado".
    Pr 13:13 RVR60

    ¿Podríamos, acaso, tener miedo de un mandamiento? Obviamente no; aquí el sabio escritor está queriendo decir que el que cumpla, se someta, obedezca o ponga por obra el mandamiento será recompensado.


    ¿POR QUÉ SE USA EL VERBO "TEMER" CUANDO SE REFIERE A JEHOVÁ?


    Decir "teme" a Jehová, en vez de "obedece" o "sométete", lleva implícito un poderoso componente que nos habla de la importancia de Aquél a quien debemos tal reverencia. Jehová no es como nuestros padres terrenales, a los cuales debemos obediencia y respeto. Jehová es el Dios Altísimo; es Omnipotente; Omnisciente; Omnipresente.

    Para entenderlo, un ejemplo simple: si desobedecemos a nuestros padres terrenales, existe la posibilidad de que ellos nunca se enteren;  sin embargo, si desobedecemos al Señor, Él siempre sabe lo que hacemos. No hay cómo escapar de su presencia, porque Él es Omnipresente, ni tampoco podemos ocultar lo que hacemos, porque Él escudriña los corazones de todos, y sabe exactamente lo que hay en cada uno de nosotros.

    Dios es soberano absoluto, y sus mandamientos perfectos, y la finalidad de estos es que los usemos como guía para conducirnos en la vida, para que podamos permanecer en comunión con nuestro Creador, y así evitar que el enemigo pueda robarnos la paz.


    VERSÍCULOS EN QUE SE HABLA DEL TEMOR A JEHOVÁ.


    Si nos es más fácil, sugiero que cada vez que veamos la expresión "Teme a Jehová", en nuestra mente mantengamos la idea de obediencia o de sometimiento a la autoridad de Jehová.

    Probemos con los siguientes versículos:

    El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
    Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.
    Pr 1:7

    No seas sabio en tu propia opinión;
    Teme a Jehová, y apártate del mal;
    Porque será medicina a tu cuerpo,
    Y refrigerio para tus huesos.
    Pr3:7-8

    El temor de Jehová es aborrecer el mal;
    La soberbia y la arrogancia, el mal camino,
    Y la boca perversa, aborrezco.
    Pr 8:13

    Riquezas, honra y vida
    Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.
    Pr 22:4

    He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen,
    Sobre los que esperan en su misericordia
    Sal 33:18

    El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
    Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos;
    Su loor permanece para siempre.
    Sal 111:10

    Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, 
    perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
    2 Co 7:1

     Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, 
    sino que temas a Jehová tu Dios
    que andes en todos sus caminos, y que lo ames, 
    y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma;
    que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos
    que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?
    Dt 10:12-13

    El fin de todo el discurso oído es este: 
    Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; 
    porque esto es el todo del hombre.
    Ec 12:13



    LAS PROMESAS PARA LOS QUE TEMEN A JEHOVÁ

    • El bendecirá a los que temen al SEÑOR, tanto a pequeños como a grandes. (Sal 115:13 LBLA)
    • Cumplirá el deseo de los que le temen, también escuchará su clamor y los salvará. (Sal 145:19 LBLA)
    • El Señor favorece a los que le temen, a los que esperan en su misericordia.  (Sal 147:11 LBLA)
    • ¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que en ti se refugian, delante de los hijos de los hombres! (Sal 31:19 LBLA)
    • Ciertamente cercana está su salvación para los que le temen, para que more su gloria en nuestra tierra. (Sal 85:9 LBLA)
    • Porque como están de altos los cielos sobre la tierra, así es de grande su misericordia para los que le temen… (Sal 103:11 LBLA)
    • Pero el amor del Señor es eterno y siempre está con los que le temen; su justicia está con los hijos de sus hijos, con los que cumplen su pacto y se acuerdan de sus preceptos   para ponerlos por obra. (Sal 103:17-18 NVI)
    • Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. (Ro 8:38-39 RVR60)